Uno de los hechos sucedió cerca del barrio Centenario y otro en proximidades del club Teléfonos. La policía investiga ambos episodios que, en principio, los relaciona con posibles ajustes de cuentas.
Un hombre de 30 años y otro de 46 fueron baleados en circunstancias poco claras en distintos puntos de la ciudad y los investigadores creen que se trató probables casos de ajustes de cuentas.
Ambos episodios ocurrieron en horas de la noche y acabaron con los heridos en la guardia del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde se produjo una situación particular: el mayor de los baleados se retiró sin recibir el alta médica. Esta actitud reforzó la idea de que el ataque sufrido podía vincular a una confrontación propia del mundo del hampa.
De acuerdo a fuentes consultadas por LA CAPITAL, el primero de los hechos se produjo a las 22 del jueves, cuando en proximidades del barrio Centenario un hombre recibió dos disparos, uno en cada pierna. Algunos vecinos que escucharon las detonaciones y las quejas de dolor llamaron una ambulancia y poco después acudió el SAME. Desde allí lo trasladaron hasta el Hospital Interzonal donde recibió atención médica y explicó que iba caminando cuando lo interceptaron y le dispararon. No quiso dar más detalles ni brindar una descripción de sus atacantes y sin esperar a que los médicos lo autorizaran “desapareció”.
Poco después, cerca de las 23 llegó a la guardia del HIGA, por sus propios, un hombre de 30 años con una herida de arma de fuego en su pierna izquierda, con orificio de entrada y salida, y aseguró que había sido víctima de un intento de robo en Florisbelo Acosta y Carballo.
No obstante, las propias características del relato y algunos otros elementos obtenidos por los investigadores no atribuyeron veracidad a esa versión.
Ambos casos están siendo investigados por la fiscalía de turno, a cargo de Carlos Russo, y por la comisaría de jurisdicción del lugar de los hechos.